Y tú, ¿dónde vives?
Esta es una pregunta corriente que muchas veces te han hecho y que tú, también, has hecho, sin duda.
Sabes que vives en una casa o un piso, muy posiblemente en una calle que forma parte de un barrio. Ese barrio forma parte de una ciudad que pertenece a una provincia, la cual forma parte de una nacionalidad o quizás de una nación. Y así sucesivamente se va ampliando el campo y acotando tu ubicación con gran precisión.
Algo similar ocurre cuando queremos saber qué lugar ocupamos en el universo conocido. Expandimos más aún el campo y finalmente conseguimos aproximarnos a nuestro lugar en el cosmos.
¿Dónde estamos realmente? La respuesta es simple y profundamente compleja. Así es como la ciencia mapea nuestra posición, desde lo familiar hasta lo cósmico.
La Tierra: El punto azul pálido.
La Tierra es el tercer planeta desde el Sol, el único mundo conocido que alberga vida. Tiene unos 12.742 kilómetros de diámetro y está cubierta principalmente de agua. Nuestra atmósfera (78 % de nitrógeno y 21 % de oxígeno) nos protege de la radiación cósmica y los impactos de meteoritos, lo que la convierte en una atmósfera excepcionalmente acogedora.
El sistema solar.
Nuestro Sol es una estrella de secuencia principal de tipo G. El sistema solar alberga ocho planetas, docenas de lunas e innumerables asteroides y cometas. Orbitamos el Sol a una distancia cómoda —unos 150 millones de kilómetros— dentro de la zona habitable, donde puede existir agua líquida.
La Vía Láctea.
El Sol es solo una de los aproximadamente 100 a 400 mil millones de estrellas que componen la Vía Láctea, una galaxia espiral barrada de unos 100.000 años luz de diámetro. Nuestro sistema solar se encuentra en el Brazo de Orión, a unos 27.000 años luz del centro galáctico. La propia Vía Láctea es solo una de los billones de galaxias del universo observable.
El grupo local y más allá.
La Vía Láctea forma parte de un vecindario cósmico llamado Grupo Local, que incluye la galaxia de Andrómeda y unas 50 galaxias más. Si nos alejamos aún más, formamos parte del Supercúmulo de Virgo, una vasta colección de cúmulos de galaxias. Más allá, nos encontramos en el Supercúmulo de Laniakea, una extensa estructura que contiene cientos de miles de galaxias.
El universo observable.
El universo tiene unos 13.800 millones de años y, hasta donde sabemos, se está expandiendo. El universo observable es una esfera con un radio de unos 46.500 millones de años luz, limitada no por límites físicos, sino por la velocidad de la luz y la edad del cosmos.
¿Por qué esto importa?
Comprender nuestra dirección cósmica no es solo trivialidad: es un testimonio del poder de la curiosidad humana. Nos recuerda nuestra conexión con el universo y con los demás. Muestra lo excepcional y valioso que es nuestro planeta y lo afortunados que somos de presenciar el cosmos a través de la ciencia.
Curioso. Todo tan grande, y nosotros que nos consideramos el centro del universo.
Bueno ahora no tanto, pero gracias a Galileo. Cosas de la educación judaico-cristiana.
Som com una agulla dins un paller immens. Mira, un poema sobre l'univers - en certa manera -
BALB
Balb de fred íntim
d'aquell que no se'n va
que t'envolta de sobte
en tenir consciència
que ets un ésser
fràgil, desemparat,
inerme davant la vellesa
i la proximitat de la mort.
Una criatura esventada
dins un camp circular
abandonat a la pròpia sort
i als avatars del destí.
Ignorant i espantat
qualsevol nit d'estiu
sota un cel estrellat
que et recorda ets no res
- només -
una agulla minsa i ridícula
perduda al bell mig
d'un paller immens.