Siempre ha sido así, pero en la actualidad, con la ingente cantidad de información que nos rodea, alimentada por los medios tradicionales y a los que se suman las redes sociales, nuestra capacidad de reacción, aunque solo fuese emocional, se dispersa y difumina.
Esta, debería ser una época, donde los avances científicos y tecnológicos, posibilitaran un cierto confort social; algo que a mí me gusta llamar «paz cotidiana». Pero lamentablemente estamos muy lejos de eso y por contra, lo que vivimos es una permanente sensación de fastidio que no somos capaces de asumir. Hay tantos conflictos, de diferentes índoles y magnitudes, que nuestro cerebro, como siempre hace, filtra y prioriza e incluso redimensiona, como un modo de autodefensa para, en pocas palabras, no saturarse.
Ya son dos meses en los que Israel, no permite que entre ni un solo camión de ayuda humanitaria en Gaza. Los están matando de hambre. Hambre que sufrirán añadida aquellos miles de niños y niñas con miembros amputados, con la columna destrozada y que no les permitirá superar las deficiencias físicas que conlleva. Ciegos, sordos, tullidos. Miles de niños y niñas cuyas secuelas psicológicas les acompañaran de por vida. Víctimas que con suerte -es un decir- llegan, en ocasiones, a centros médicos improvisados y desproveídos de los mínimos necesarios. Las antiguas hospitales, solo son un recuerdo.
Son asesinos. Me refiero al pueblo judío y no solo a su gobierno. Sí; con todas las letras: asesinos. Todo ocurre con una leve y tímida sonrisa de complicidad, por mucho que ellos mismos generen propaganda para evitar esa imagen. La estructura social judía no es diferente que la nuestra. La compone un entramado de instituciones tanto gubernamentales, como civiles y culturales. ¿Qué hacen? —Nada.
Que sucedan algunas manifestaciones en contra, no es a todas luces, suficiente y compensatorio. Pero a mi modo de ver las cosas, sin ninguna clase de paliativo, el resto del mundo (que es algo más que su aliado estadounidense), también es cómplice. No me ofrece la menor duda. ¿Qué hace más allá de tímidas «procesiones en la calle»? —Nada. Y eso, cuando no les compra armas o munición.
Que sucedan algunas manifestaciones en contra, no es a todas luces, suficiente y compensatorio. Pero a mi modo de ver las cosas, sin ninguna clase de paliativo, el resto del mundo (que es algo más que su aliado estadounidense), también es cómplice. No me ofrece la menor duda. ¿Qué hace más allá de tímidas «procesiones en la calle»? —Nada. Y eso, cuando no les compra armas o munición.
Imagen: Agencia AFK
Jo matisaria això del poble jueu, al poble hi ha de tot, tant a Israel com a Gaza. Seguint aquesta mesura tots els palestins són assassins per l'atemptat que varen fer els de Hamàs, i que fou l'origen de l'actual conflicte. Si ho mires d'una altra manera, un ciutadà corrent israelià o palestí, no bel·licista és tan culpable o tan innocent com tu o com jo.
ResponderEliminarSalut.
No comparteixo la teva opinió. Ni tu ni jo, tenim ni de cap manera capacitat reactiva. Poca cosa, per no dir res, podem fer.No som ciutadans d'aquesta societat. Ells són els que poden fer alguna cosa, però no volen, amb poques excepcions.
EliminarJo no diria que el conflicte té el seu origen a l'estúpid atemptat i segrestos de Hamàs. Més aviat això seria una oportunitat estratègicament aprofitada per la part jueva. Aquest conflicte -i ho saps molt bé- és el resultat de l'expansionisme usurpador d'Israel i ve de molt més enrera. Em reafirmo en la meva opinió i amb el que he escrit. Els israelites són corresponsables juntament amb el seu govern. A hores d'ara i vist el que veiem diàriament, ja haurien d'haver reaccionat i intentant "amb força" parar la masacre.
Entenc el que dius, i ja sé que l'atemptat de Hamas és l'excusa oportuna. Però el poble jueu en el seu conjunt no és responsable, com ho és cap poble, o es que el poble espanyol és també culpable dels crims del franquisme?. Els culpables son els EUA, la CE i l'actual Govern Israelià de Netanyahu.
ResponderEliminarCulpables, és una paraula que jo he utilitzat a l'escrit. Tu l'has assenyalat. En tot cas acceptaria parlar de còmplices. Solament és una opinió personal que com la resta del blog, no té cap intenció de ser motiu de debat. Tothom té la seva, suposo. En tot cas, tot el respecte per la teva opinió.
EliminarMe cuesta también aceptar involucrar en las responsalñilidades asesinas a todo el pueblo judío o a todos los judíos, porque imagino que los judíos de dentro o de fuera de Israel que no están de acuerdo no solo con la criminalidad de su Estado y su presidente sino con privar a los palestinos de un Estado propio o de compartir un solo Estado entre unos y otros, todos SEMITAS al fin y al cabo, tiene collons, estarán sufriendo lo suyo, y hay disidentes israelíes de ese Estado en la cárcel. Pero claro, el problema es superior, es toda la órbita mundial y USA en particular, con sus grandes intereses económicos, los que parece estar respaldando el genocidio del Estado israelí. Lo de Hamás les vino como anillo al dedo porque daba luz verde a un deseo contemplado y hasta hace un año contenido, echar a los palestinos. Yo doy por perdida Gaza, arrebatada, aniquilada una parte y expulsada la población, o reducida a mínimos, la historia lo ha demostrado miles de veces, que la fuerza bruta se impone. Este atropello nos fotografía a todos.
ResponderEliminarTodos o algunos, me da igual. ¿Loables acciones de protesta dentro de Israel? —Seguro que sí. Si quieres, si queréis, tachad pueblo judío y en su lugar colocar «sociedad judía» que parece más impersonal, pero la responsabilidad o corresponsabilidad, está claro de quién es. Recordar que la entrada habla de los niños y niñas como víctimas. En pocos conflictos han sido tan «objetivos» o centros de diana.
EliminarDe acuerdo.
EliminarTranquilo, amigo, que más pronto que tarde, hasta es posible que le den a Netanyahu el premio Nobel de la paz.
ResponderEliminarLa hipocresía del mundo lo podría posibilitar.
Eliminar¿No le dieron el Nobel a Kissinger?
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