Shanti

Ricard Pardo
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Okanu, dime: En la infancia es cuando aprendemos a hablar. Pero parece que aprender a callar nos lleva en ocasiones la vida entera y a veces, ni con toda ella lo conseguimos. Me gustaría saber tu opinión sobre este particular.
—¡Hombre hermano! De vez en cuando sueltas alguna una reflexión profunda y acertada. ¿Qué has comido hoy?

En sánscrito, la palabra «shanti» significa, paz, calma, tranquilidad, pero cuando en un debate o conversación alguien levanta la voz, o bien, corta a los demás, se le suele pedir «shanti» como forma verbal de silencio autocontrolado.
 
Te diré cuatro cosillas sobre esto, aunque me temo que tu cabeza es como un yunque y mi discurso un martillo de goma.
Parece inherente al ser humano la necesidad de expresarse, de comunicar lo que siente y lo que piensa. En la infancia, ese impulso se manifiesta en la adquisición del lenguaje, una herramienta maravillosa para interactuar con el mundo. Aprendemos a nombrar, a pedir, a compartir. Es un proceso activo y celebrado. Una alegría para los que nos quieren.

Sin embargo, hermano, el silencio ya es otra cosa. Es un arte mucho más sutil y complejo. No se trata simplemente de la ausencia de palabras, sino de una presencia reflexiva, de una escucha activa, de la capacidad de discernir en qué momento hablar aporta valor y en qué otro, el silencio es la respuesta más sabia.





✽Yo diría que la dificultad para aprender a callar radica en varios aspectos:

La cultura de la extroversión: 
En muchas sociedades, se valora la participación activa, la opinión constante, la presencia vocal. El silencio puede interpretarse erróneamente como timidez, falta de opinión o incluso desinterés.
El impulso emocional: 
A menudo, las emociones intensas nos impulsan a reaccionar verbalmente de inmediato, sin filtrar ni reflexionar sobre las consecuencias de nuestras palabras. Aprender a gestionar esas emociones y a elegir el silencio como una forma de autocontrol es un proceso largo. 
La necesidad de ser escuchado: 
Todos tenemos la necesidad de sentirnos validados y comprendidos. A veces, hablar en exceso es una manifestación de esa necesidad, una búsqueda de atención o de confirmación. 
La inconsciencia:
En ocasiones, simplemente no somos conscientes del impacto que nuestras palabras pueden tener en los demás o del valor que puede tener un silencio oportuno. Aprender a callar implica desarrollar inteligencia emocional, la empatía y también la conciencia de uno mismo. Requiere práctica, observación y, a menudo, la experiencia de haber hablado cuando no debíamos.
Es un camino de maduración personal, donde se aprende a escuchar no solo las palabras de los demás, sino también el propio silencio interior.

Estoy de acuerdo contigo en que para algunas personas —nosotros entre ellas— este aprendizaje puede durar toda la vida, e incluso así, no llegar a dominarse por completo. Requiere una atención constante y una voluntad de priorizar la reflexión sobre la reacción.

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5 Comentaris

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  1. Comparto esa clasificación de aspectos, muy sucinta y precisa a la vez. No obstante habría mucho que matizar. No olvides que algunos venimos de un tiempo histórico que impuso el silencio. Y luego rompimos la mudez como pudimos.

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    1. No olvido nada, pero aquello no era silencio. Era censura y represión.
      Amigo, no podemos reducirlo ni relacionarlo todo con cuestiones políticas.

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  2. Creo que la respuesta va implícita en la entrada:
    "...escucha activa, de la capacidad de discernir en qué momento hablar aporta valor y en qué otro, el silencio es la respuesta más sabia..."
    Salut

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  3. La majoria de la gent quan parlen entre ells no s'escolten, s'interrompen constantment, no saben que quan més s'aprèn és escoltant.
    A banda, mira que he trobat a la vanguardia. Em sembla no hi estas subscrit, pero la informació volta per la xarxa: https://www.lavanguardia.com/cultura/20250516/10688819/world-press-photo-cuestiona-seriamente-autoria-foto-nina-napalm.html

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    1. Sí, ja estic al cas. Gràcies. De sempre que es diu: "La fotografía no miente, pero los fotógrafos son muy mentirosos"

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