fuente del artículo: IA para todos en Substack
Las conversaciones del programa Fulbright en Taiwán, recogido por OpenAI, dejan algo claro. El valor educativo de la IA no está en que “responda bien”, sino en cómo obliga a estudiantes y docentes a formular mejor lo que quieren saber. Eso cambia muchas cosas.
Un prompt no es una instrucción mágica. Es una forma explícita de pensar. Cuando un estudiante escribe un buen prompt, está haciendo varias cosas a la vez:
- define un objetivo
- acota un problema
- decide qué nivel de profundidad necesita
- anticipa posibles errores o sesgos
Eso es pensamiento crítico en versión práctica. Mucho más útil que repetir definiciones que ya están en Wikipedia desde 2009.
🎓 El aula ya no evalúa respuestas, evalúa procesos
Uno de los puntos más interesantes desde el enfoque educativo es este cambio silencioso. Si la IA puede generar respuestas aceptables en segundos, lo que pasa a importar es:
- cómo llegas a la respuesta
- por qué formulaste esa pregunta y no otra
- qué hiciste cuando el resultado no te convenció
Los prompts permiten evaluar el proceso mental del alumno. No el copiar-pegar. No el resultado final aislado.
🧠 Aprender a preguntar es aprender a aprender
En las conversaciones recogidas aparece una idea repetida. Los estudiantes que mejor usan IA no son los más técnicos, sino los que saben formular bien el problema. Un mal prompt suele esconder:
- ideas confusas
- objetivos poco claros
- falta de comprensión previa
Un buen prompt delata justo lo contrario. Y eso es oro pedagógico.
És tot un univers nou en el que ens anem movent com una elefant en una deixalleria.
Hay un antes y después de Cristo, y un antes y después de IA
SAludos.
Los docentes teníanos que evaluar no sólo el control de contenidos conceptuales por parte del alumno, sino también -en teoría- los procedimientos ( aprender a aprender) y las actitudes. Ya digo que en teoría. En la práctica: explicar el tema, hacer actividades y poner exámenes. Para algunos de los que éramos de letras, era importantísimo que un chico supiera hacer un comentario de texto, literario, histórico, artístico... Ahí se ve la madurez, más que saberse de memoria un tema y ya está.