The Bay of Rainbows
Image Credit & CopyrightOlaf Filzinger


A las regiones oscuras y lisas que cubren la cara familiar de la Luna las llamamos como si fueran océanos y mares, por sus nombres en latín (maris). 
Esa convención de nomenclatura viene de lejos, es histórica, de aquellos tiempos donde el desconocimiento del satélite dejaba paso a la imaginación y el misterio. Ahora nos puede parecer un poco irónica en la época de la era espacial, que ya sabe que la Luna es un mundo mayoritariamente seco y sin aire, y que las áreas lisas y oscuras son como cuencas, resultado de impactos e inundadas de lava. 
Por ejemplo, en esta imagen que presento, la vista lunar telescópica observa una parte del Mare Imbrium, conocido también como Mar de las Lluvias, y también el Sinus Iridum, o Bahía de los Arcoíris. 
Rodeada por las montañas del Jura (montes), la bahía tiene unos 250 kilómetros de ancho. Las vemos justo después del amanecer local (amanecer en la Luna). Las montañas forman parte de la pared del cráter de un impacto muy antiguo: el Sinus Iridum.
Su accidentado arco iluminado por el sol en ese amanecer lunar, está limitado en la parte superior por el cabo (promontorio) Laplace, que alcanza casi 3000 metros sobre la superficie de la bahía. En la parte inferior del arco se encuentra el cabo Heráclides, que en su tiempo Giovanni Cassini representó en sus dibujos basados ​​en sus observaciones con un telescopio de 1679.  
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