El satélite chino de retransmisión Queqiao-2 


Mientras la misión sigue su curso, las informaciones se van completando y, aunque la mayoría de los medios a los que solemos recurrir, no son especialistas en astronautica, si uno se molesta o tiene el suficiente interés, puede ampliar su criterio.

Se ha subrayado el hecho de que, mientras la nave Orion, se situaba sobre la cara oculta de la Luna, durante 40 minutos tuvo que estar totalmente imposibilitada de conectarse con el centro de control, o cualquier otro punto de los diversos que hay a lo ancho de la Tierra.
Pero lo que no se explica, es que ese impedimento está más que superado, ya que la China, tiene dos satélites situados en puntos estratégicos sobre la Luna y que posibilitan "el rebote" de las señales y por tanto, hacen posible la comunicación exactamente igual que si estuvieran navegando sobre la cara visible.
En España ha sido Pedro Duque, exministro y exastronauta, el único que ha mencionado escuetamente esta cuestión.

China tiene dos satélites de comunicaciones allí que podrían haberse usado, pero imagino que ni se plantearon pedir ayuda”. (Pedro Duque en X)

Los opinadores no dudan en afirmar que prefieren que la investigación o exploración del espacio la lleve a cabo una potencia democrática como EEUU y no una potencia dictatorial como es la China. Yo me fío igual (poco), tanto de unos como de otros, y solo confiaría (mucho) en proyectos internacionales y colaborativos. 

Hay tratados internacionales sobre el uso y la propiedad de la Luna.
¿De quién es la Luna? 
Una excelente pregunta que al menos a mí me propicia otra:
¿Está dando el gobierno americano alguna garantía de su voluntad de cumplir con los tratados, ya no del uso del espacio, sino de cualquier otra cosa, Groenlandia quizás? —Miren a Trump y sus secuaces y tendrán la respuesta.