Estoy maravillado. Creo que antes se decía "alucinando pepinillos" que me resulta una expresión incomprensible, pero bueno; resulta simpática.
Sigue extendiéndose la pandemia del virus todológico, cuya sintomatología más clara es la que se detecta tras el opinar de todo sin conocer de nada, seguido del mal consistente en suponer más que saber y prejuzgar antes que analizar.
Analizar. Curiosa palabra, muy usada por los tertulianos televisivos, que consiste en que varios todólogos profesionales opinen, vaya Vd. a saber en base a qué, y donde la objetividad suele brillar por su ausencia o bien resultar más bien en algo opaco y gris sucio.
Pero luchar contra esto, tratar de corregirlo mínimamente, es misión imposible, inalcanzable incluso para Tom Cruise. Créeme, no intentes nunca argumentar una opinión contraria. Toparás contra un muro de hormigón armado, que los padres de la psicología moderna, llaman ego. Aquí, aquella máxima del "ofende quien puede y no quien quiere" no se cumple; muy al contrario, "ofende incluso quien no quiere"
Hay un bloguero al que sigo, que, en mi opinión, no solo es de las personas más inteligentes que puedo ver por aquí, sino que además es de una extrema elegancia. Él ha estado desaparecido unos días, preocupándose de los bots, y los bugs que los propician. Por mi parte, yo lamento estar más preocupado por el enemigo interior. Tanto, que he tomado severas decisiones.

Hace muchos años que cultivamos una amistad real, nada virtual. Una grandísima persona, añgo fuera de lo común.
ResponderEliminarMe congratulo y os felicito.
EliminarLo peor es que mucha gente siga a tanto todosabelotodo a pies juntillas y sus opiniones personales se fundamenten en lo que dice ese coro de mediáticos de todo pelo y muchos de poco pelo.
ResponderEliminarEn realidad la gente que opina sabe un poco de todo, lo que hace buena la frase de: Técnico en todo, entendido en nada.
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