Me asusta pensar que esta foto que me tomó un alumno mientras daba un cursillo de iniciación a la macrofotografía, ya tiene 16 años. En 2009, aunque evidentemente ya tenía equipo digital, me gustaba usar las cámaras que no me gusta llamar «analógicas». En este caso, se trata de una Nikon FM2 totalmente mecánica y con un simple fotómetro. Está armada con un objetivo de 105 mm, que se ha montado de forma inversa (observad como se puede ver la bayoneta delante). La óptica está separa del cuerpo por un fuelle de extensión, lo cual confiere al conjunto, facultades macrofotográficas añadidas. Y aunque en la foto parezca lo contrario, con esta configuración solo se puede trabajar sobre un trípode (y además de los buenos). Entre esa foto y el ahora, hay menos pelo pero muchas batallas, afortunadamente ganadas. Celebremos la vida.
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fotografía
Pos se te ha caído el pelo con el paso del tiempo. Millor, amb el cervell fresc o assolellat es pensa millor.
ResponderEliminarSalut.
😉
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