Mirar hacia arriba

Muy sinceramente diré que estos días apetece mucho apartar la mirada del suelo y elevar un poco el espíritu contemplando el cielo. Lamentablemente, los hay que no pueden y miran hacia arriba, esperando la aparición de un misil o un dron.
Pero la imagen que sigue no es un cielo que podamos ver; al menos no, con nuestros ojos directamente. Ni siquiera con un telescopio frente a ellos. Lo vemos en fotografías tratadas o en pantallas. Y es así porque nuestros ojos no pueden ver el espectro infrarrojo.
Conformémonos con una contemplación serena de la noche oscura, pero en luz visible. Soltemos emoción con el centelleo estelar al que nuestra lengua castellana le ha dado tan hermoso verbo: titilar, y también sintamos la solemne quietud de los planetas visibles.

Y no, no es uno de los gusanos de Dune. La favorable posición del observador hace posible esa apariencia. Un gusano de la ficción a punto de tragarse toda una galaxia, que obviamente no está en el mismo plano, sino mucho más atrás. (La galaxia espiral vista de canto, ESO 257-19, está a más de cien millones de años luz más allá del aparente gusano).
Posiblemente se trata de restos de la explosión de una supernova, aunque los astrofísicos ya nos dicen que ese cuerpo del aparente gusano tiene nombre: Glóbulo cometario CG4, que está a 1300 años luz de distancia.

Crédito de la imagen y derechos de autor : William Vrbasso

5 Comentarios

Añade tus comentarios
Explícame qué o cómo piensas tú, pero no pretendas decirnos qué
o cómo debemos pensar nosotros. ¿Añadir emoticonos? —Copia y pega:
😀😁😂😃😄😅😆😇😉😊😋😎😏😐😓😕😘😜😞😠😲😳🙏💩

Entrada més recent Entrada anterior