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| foto:Ricard Pardo |
Disponeos a pasar la noche más larga del año, porque mañana sucederá el solsticio de invierno.
Es el día del solsticio celebrado desde los albores de la humanidad conocida. El germen de lo que, más tarde, las religiones del libro transformarían en las fiestas de la natividad de Jesús.
Es el día del solsticio celebrado desde los albores de la humanidad conocida. El germen de lo que, más tarde, las religiones del libro transformarían en las fiestas de la natividad de Jesús.
Las comunidades celtas se reunían alrededor de su druida y disponían una ceremonia de agradecimiento al sol. Un sol que calificaban de enfermo, débil y cansado y que en este preciso día, sanaba y consecuentemente ofrecía días cada vez más largos. Celebraban el regreso paulatino de la luz. El resurgir de la vida. El principio de un nuevo ciclo. Curiosamente, otras civilizaciones, igualmente primitivas y lejanas y desconocidas entre ellas, celebraban lo mismo.
Hablamos del día del solsticio, aunque este, es solo un instante que marca una posición en el cielo. Eso y solo eso, aunque para los astrólogos, el Sol invadirá los reinos de Capricornio y nos llenarán los horóscopos, con las pertinentes bobadas predictivas.
Mañana (21 dic.) en nuestro hemisferio norte, ese instante solsticial será a las 10:21 (en mi caso, después del segundo café del día).
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divulgación

A mi la nit més llarga sempre m'agafa dormint. Clar demà ja serà hivern. Veus a les 10:21 també en porto dos de cafès.
ResponderEliminarSalut.
Buen invierno ¡
ResponderEliminarSalut