Según las teorías de ese cipanji (Cipango es el antiguo nombre de Japón) que vive en mis espejos y que indudablemente está perdiendo la chaveta por momentos, las protuberancias traseras de los seres humanos, las nalgas, tanto en hombres como en mujeres, tienen un sentido, una función, un porqué. Veamos que dice:
Muy querido hermano: Es un error de diseño —que sería imperdonable en un urbanista— colocar "las zonas de recreo" justo al lado y muy próximas a las cloacas. Eso jamás se haría, por ejemplo en jardines públicos. Pero bueno, el diseñador, no lo ha hecho todo mal: Es evidente que lo realmente importante en esta zona, son los orificios, pero está muy bien pensado rodearlos de una gran masa carnosa, hermosamente magnificadas en las hembras, con el único propósito de que cuando os sentáis en las tazas del inodoro, no os escurráis cayendo en el interior. Otra cosa más difícil de aceptar —sigo hablando de diseño— es, en los machos, ese pingajo flácido y poco controlable con el que acabáis dejando la citada taza, hecha un asco.La modelo se llama Sara Croce, pero no sé quién es el fotógrafo.
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opiniones

OKANU des que li has tret la 'H' no gira rodó. Potser li hauries de recomanar un retir espiritual, o espirituós.
ResponderEliminar😂 Jo mateix, no sé mai si parla de broma o seriosament. Però que està perdent la xaveta, segur. Però no et confonguis. La seva capacitat d'empatia arriba al punt que quan més fotut estic, més intenta envoltar-me de bon humor.
EliminarMe gusta la chica, lo que diga el imaginario me es igual que me es lo mismo...la chica está que peta
ResponderEliminarMuy divertido, tú. De lo cual se deduce que la IA fue antes de nada IN (Inteligencia Natural) Oye, ¿fue cosa del Creador o eso no se cita en el Génesis? Ah, sí. "Porque yo os dotaré de miembros mensurables que os turbarán y así no olvidéis jamás el desacato a mi mandato" (Génesis, 51:1) Claro que lo de la mensurabilidad de zonas y miembros de los cuerpos humanos está proporcionada para que la turbación vaya en dos direcciones, placer y dolor.
ResponderEliminarYo no quiero saber nada con mandatos y carajadas procedentes de un reprimido sexual, por muy divino que sea.
EliminarPrecisamente en el vídeo de Millás y Arsuaga que el otro día Frances compartió en tu blog hablaban de la funcionalidad de las nalgas, y llegaban a la conclusión que eran sólo para atraer. No lo sé, porque contradiciendo el consejo de mi madre (me decía que siempre hay que mirarle el culo a los hombres) yo nunca reparo en esa parte del cuerpo. Así me fue, también hay que decirlo.
ResponderEliminarEntretenida la teoría de Okanu
Bicoss
Sí. Arsuaga hace mención en alguno de sus libros (no recuerdo cual) que esas masa carnosas que la mayoría pensábamos que era para hacer más cómoda la sentada, no sirven para eso, ya que nos sentamos sobre los huesos «isquion» y además con poco tejido blando intermedio entre esos huesos y el asiento.
EliminarEs curioso como en el oriente la gente no se sienta tanto como lo hacemos nosotros. Ellos se ponen en cuclillas, sin que les toque el culo en el suelo y en esa postura hacen multitud de cosas.