Los alter ego también mueren
Decir que An'ya era un alter ego es una simplificación demasiado contundente, pero tampoco es cuestión de romperle la sesera a los amables visitantes de este templo del cachondeo que es mi humilde blog (bueno... no siempre) El que afirme que en su interior no habla consigo mismo, miente y modestamente diré que los mentirosos no tienen mi respeto y además me dan miedo. Un alter ego es, desde un recurso literario, hasta la versión adulta del amigo imaginario. Y sin ánimo de psicoanalizar a nadie, sería bueno que pensaras que tu reacción a estas afirmaciones que hago sobre estos personajes mentales, tiene más que ver con tu psique que con una supuesta psicopatía de este aporreador de teclado. El caso es que he contado en su día, que conocí al recién finado, el 2 de marzo del año 2011, en la sala de recuperación postoperatoria del Hospital Josep Trueta de Girona. Tardé un tiempo en bautizarlo y le di este nombre que no tiene misterio. An'ya es en realidad la pronunciación...