Definitivamente se impone un parón. Escribo esto sin saber si el parón será temporal o definitivo; largo corto o finiquitante. Procuraré leer los blogs que vengo siguiendo, aunque si soy sincero, procuraré apartarme de los blogs que se creen de opinión, cuando en realidad no hacen otra cosa que repetir como loros narcotizados lo que leen en prensa manipuladora, extendiéndose sobre temáticas, sin haber pisado un palmo del terreno donde se desarrollan los asuntos. ¿Cómo se le llama a esto? Mi salud, o lo que queda de ella, requiere incluso la profilaxis suficiente como para no verse afectada por el mínimo sonrojo que pueda derivar en una pequeña subida de tensión. Apuesto por los relatos, los cuentos, las fábulas. En prosa, porque también me afecta ver como de fácil es creerse un Garcilaso de la Vega, sin apenas tener puta consideración por "cositas" como la métrica en los versos, la rima, la musicalidad, etc. Necesito soñar despierto, que dormido ya lo hago. Prefiero vi...