Yo no soy activista de nada, aunque lo fui, y no hace falta hablar de ello, que este pavo ya perdió sus plumas. Ahora el único activismo que puedo permitirme es cada madrugada (que soy muy madrugador), preparar en el pastillero las 10 (me han quitado dos) pastillas que debo tomar a lo largo de la jornada y que, de momento, me mantienen "más o menos vivo".
Pero hay algo en lo que tengo una fijación obsesiva: La repulsa a las redes sociales.
En otro tiempo, cuando esos artefactos aún eran jóvenes e ingenuos, podías respirar cierto aire agradable. Y servían para lo que servían. Pero se han hecho grandes, ya no son adolescentes, pero están superpobladas por gentes de corto trayecto, no necesariamente adolescentes, pero sí con cerebros encogidos como tejanos lavados a 90º.
Pero no todas las redes son iguales. No es lo mismo una red dedicada exclusivamente a mostrar fotos, que un Facebook que ya nació con la clara intención de "poner a parir" en sus primeros tiempos de vida, a los compañeros universitarios.
Facebook, Twitter en su día, ahora X, y Telegram son la Santísima Trinidad de la perversión, la falsedad y la mentira. Usadas, ya sin pudor alguno para colapsar democracias.
Les siguen TikTok e Instagram. Esta última, totalmente pervertida desde que fue adquirida por ese ser andrógino, androide y replicante.
Un peligro con el que modestamente no quiero participar. Ni Facebook, ni X. En Instagram, evitando todas las propuestas que el algoritmo no cesa en proponerme y por necesidad de comunicación, con familiares o amigos lejanos. Y porque, a pesar de todo, es la menos peligrosa.
¿Tumblr? No es perfecta, ni mucho menos, pero tampoco es nada sospechosa de manipulación de noticias. Esencialmente dedicada a las artes gráficas, tiene un buen control y una perfecta posibilidad de denuncia.
Clarísimamente, el veneno está en Facebook y X, seguido de TikTok y Telegram.
¿Tumblr? No es perfecta, ni mucho menos, pero tampoco es nada sospechosa de manipulación de noticias. Esencialmente dedicada a las artes gráficas, tiene un buen control y una perfecta posibilidad de denuncia.
Clarísimamente, el veneno está en Facebook y X, seguido de TikTok y Telegram.
¿Por qué razón los botones para compartir en los posts de tu blog no tienen el de X, Facebook y Telegram? Quería compartir una de tus entradas y lo he tenido que hacer de forma manual y no es lo mismo.(alert-passed)
Estimat Emili, aquí, en aquesta entrada, tens la resposta. És el meu petit activisme.
¿Quienes manejan los hilos, Ricard?, o sea, tu que sabes de esta cosa, ¿Qué gobierno está detrás?, porque lo que está claro es que esto mueve masas y determina situaciones en pro o contra.
ResponderEliminarO ¿qué sistemas?, en vez de gobiernos, 0 ¿a quién le interesa ?.
¿Qué es lo que pregunto? , pues cómo el porqué lo presiento, que no es nada más que el control y la información, lo que deseo saber es, en última instancia, ¿qué y quién está detrás de cada una de estas redes?, porque no me creo lo que dicen por ahí.
Ya comentarás algo si sabes (que yo creo que sí, que algo enterado d esto si que estás).